- Quiero leer a Bukoswki
- Quiero unos baggies rojos
- Quiero una cámara análoga
- Quiero ir a teatro
- Quiero unas gafas de lolita rojas, y leerme la novela con su mismo nombre. ( :) )
- Quiero apegarme al desapego
miércoles, 15 de febrero de 2012
También yo.
También yo me siento triste, y quisiera llorar, también soy vulnerable, y me da vacío en el estómago, y nervios cuando voy a ver a alguien que me gusta, también a mi me gustan las palabras lindas, y las repaso una., y otra, y otra vez en la mente, también a mi me duele el silencio, y la decepción, también yo creo, fácil, y en el fondo siempre espero la versión buena de las cosas, también yo pienso que puedo ser la excepción, y también pienso que me faltan al respeto, pero lo callo, también yo me siento usada, sub-valorada, también yo me pregunto que tiene ella que no pueda tener yo, también quisiera un final feliz y de cuento, también quisiera ser el motivo de alegría de alguien en las mañanas.
También yo, quisiera ser la versión no efímera de alguien, preferiría que en vez de mirarme las tetas, me miraran el alma, también me gustaría inspirar admiración y ternura en vez de sexo y lujuria, también me gustaría dormir cogidos de la mano, y que me cocinaran, que pensaran en mi-
También me enojo, me siento traicionada, me siento insegura, y me duele cuando dicen cosas feas de mí, me duele saber que espero lo mejor de todos, y que nunca resulta pasando, me duele mi credulidad también.
También a mi, me gustaría pensar más, y sentir menos, y también sé que quizá no lo logre jamás.
También a mi, me duele hacer listas de lo que no fue, de quedarme con el fue lindo, pero no suficiente, también me duele compararme, y ver, y oír, y pensar y sentir, muchas verdades, y otras tantas que no lo son, o son peores.
También yo soy mujer, muy, por qué nadie lo entiende?
También yo, quisiera ser la versión no efímera de alguien, preferiría que en vez de mirarme las tetas, me miraran el alma, también me gustaría inspirar admiración y ternura en vez de sexo y lujuria, también me gustaría dormir cogidos de la mano, y que me cocinaran, que pensaran en mi-
También me enojo, me siento traicionada, me siento insegura, y me duele cuando dicen cosas feas de mí, me duele saber que espero lo mejor de todos, y que nunca resulta pasando, me duele mi credulidad también.
También a mi, me gustaría pensar más, y sentir menos, y también sé que quizá no lo logre jamás.
También a mi, me duele hacer listas de lo que no fue, de quedarme con el fue lindo, pero no suficiente, también me duele compararme, y ver, y oír, y pensar y sentir, muchas verdades, y otras tantas que no lo son, o son peores.
También yo soy mujer, muy, por qué nadie lo entiende?
domingo, 5 de febrero de 2012
Debo
Debo, aprender a disfrutar de la fugacidad de los momentos, de la intensidad de los mismos, de la levedad de las palabras, y que sólo tengan peso para disfrutarlas mientras salen de la boca y entran por los oídos, de la mentira y la conveniencia que ellas siempre encierran.
Debo apegarme al desapego, a querer mi soledad de mucha gente, a no ahondar, a no pensar como postergar momentos, que las casualidades, son solo juegos caprichosos que a el destino le gusta jugar conmigo (más que con otras personas, pienso a veces yo) que no significa nada; una palabra dicha al mismo tiempo, ni una mirada intensa.
Debo aprender a tener humildad en silencio, claro, pero entender que el conocerme no le cambiará la vida a nadie el 99 % de las veces, que hay más peces, más coloridos, con más gracia al andar, que las palabras dichas hacia mi, mañana serán re-utilizadas con alguien más.
Debo, recordar los instantes con amor, y hasta con melancolía inofensiva, pero no con ansías, no con demasiada mente, ni con demasiada alma.
Debo apegarme al desapego, a querer mi soledad de mucha gente, a no ahondar, a no pensar como postergar momentos, que las casualidades, son solo juegos caprichosos que a el destino le gusta jugar conmigo (más que con otras personas, pienso a veces yo) que no significa nada; una palabra dicha al mismo tiempo, ni una mirada intensa.
Debo aprender a tener humildad en silencio, claro, pero entender que el conocerme no le cambiará la vida a nadie el 99 % de las veces, que hay más peces, más coloridos, con más gracia al andar, que las palabras dichas hacia mi, mañana serán re-utilizadas con alguien más.
Debo, recordar los instantes con amor, y hasta con melancolía inofensiva, pero no con ansías, no con demasiada mente, ni con demasiada alma.
domingo, 22 de enero de 2012
Bono, única oportunidad.
Esa satisfacción de tener lo que uno deseo a primera vista, la sonrisa con patas de gallina, que me hizo no poder quitarle la mirada a un perfecto desconocido, las palabras, los silencios, la boca que delineaba en mis sueños con las manos inquietas, y luego tímidas, con el insomnio, con las ganas que enferman; es una bella paradoja, un laberinto en que por donde se le mire saldría perdiendo, y hay que irse con cuidado, porque son pocas las probabilidades de no salir lastimada.
Tan predecibles son mis elecciones, predecible aún más el hecho de que si gusta, no puede terminar en nada bueno, esa adicción al peligro, a la inestabilidad, a sentir el corazón blando para acordarme de que estoy viva.
Hermoso es el deseo, y las sonrisas, y los juegos de palabras, y esa atracción que aún no la empaña las posesiones de lo convencional, que aún no piden reclamos, ni se montan en hipótesis que duelen y no dejan dormir, que no se preguntan como se llama el papá y el perro, y por qué ella le pone caras felices. Estoy en el estado que siempre he anhelado estar, y desearía que mi puerilidad caprichosa no lo arruinara, pero es difícil, lo sé. el error constante, es creerse la excepción.
Vos le tenés miedo a la monotonía, y yo también. vos amás tu soledad, y yo a la mía.
Pero tu piensas, y yo siento. tu no sientes pasión por nada, y yo por todo, yo me enamoro de todo, con los ojos, con las manos, con la nariz, la boca y los oídos, yo podría enamorarme de vos si quisiera, pero no lo nombro, no lo pienso, y ahora me arrepiento de haberlo escrito acá, porque que tal que pase!
yo tengo pasión suficiente para los dos, sueños para que la monotonía nunca nos alcance, no demasiado, como el fantasma acechante que es, ridículos suficientes para hacerte reír, misterios para no aburrirte, olores, e historias para contar. pero si, ya sé, ya sé que no es suficiente, no pensaba arriesgarme de todas formas.
por eso pensaba huir, con la poca sensatez que he adquirido con los años; tras los golpes, me han hecho debil, y vieja para esto, ya el corazón no quiere soportarlo mas, y me suplica que se lo evite, pero qué hago? si después de las conversaciones de adultos serias, vos volvés con las risas, y con el erotismo casual, haciéndome creer que todo tiene tan poca importancia, y que yo puedo manejarlo, como me gustaría no decepcionarte querido amigo de instantes, pero así como le huyo a algunos, me encariño terriblemente rápido con otros, y su repelencia actúa en psicología inversa con una asombrosa rapidez.
pero como usted me dice, las ganas, las ganas enferman, y la curiosidad también, no quiero encontrármelo luego en la calle, y arrepentirme cada vez que cierre los ojos para dormir. por eso estoy esperando; tener la cabeza distraída, que no me traicione el pensamiento como cuando lo recordaba con el mar, y los perritos playeros, y veía en la noche estrellada la forma de sus lunares. estoy esperando, pensarlo, sin verlo, para luego poder verlo, sin que importe tanto, y entonces, ese día, podré reclamara mi bono de instante. para disfrutarlo, sin arrepentimientos, y completamente satisfecha, porque de todas formas es la única opción que me va a quedar.
Por eso no indago, ni ahondo, ni trato de pensar mucho, ni de imaginármelo en los momentos felices, en las canciones, porque yo sé que ahí no es su lugar. después de todo, creo que si quiero una cama caliente, con niños rodeándome y un perro.
Escribo todo esto, para volverlo a ver después, y darme el consuelo de que pase lo que pase, no estoy así porque no lo sabia, porque si era muy consciente, sólo que simplemente, mi corazón como buen ariano hace lo que se le da la gana así nos joda al resto.
Tan predecibles son mis elecciones, predecible aún más el hecho de que si gusta, no puede terminar en nada bueno, esa adicción al peligro, a la inestabilidad, a sentir el corazón blando para acordarme de que estoy viva.
Hermoso es el deseo, y las sonrisas, y los juegos de palabras, y esa atracción que aún no la empaña las posesiones de lo convencional, que aún no piden reclamos, ni se montan en hipótesis que duelen y no dejan dormir, que no se preguntan como se llama el papá y el perro, y por qué ella le pone caras felices. Estoy en el estado que siempre he anhelado estar, y desearía que mi puerilidad caprichosa no lo arruinara, pero es difícil, lo sé. el error constante, es creerse la excepción.
Vos le tenés miedo a la monotonía, y yo también. vos amás tu soledad, y yo a la mía.
Pero tu piensas, y yo siento. tu no sientes pasión por nada, y yo por todo, yo me enamoro de todo, con los ojos, con las manos, con la nariz, la boca y los oídos, yo podría enamorarme de vos si quisiera, pero no lo nombro, no lo pienso, y ahora me arrepiento de haberlo escrito acá, porque que tal que pase!
yo tengo pasión suficiente para los dos, sueños para que la monotonía nunca nos alcance, no demasiado, como el fantasma acechante que es, ridículos suficientes para hacerte reír, misterios para no aburrirte, olores, e historias para contar. pero si, ya sé, ya sé que no es suficiente, no pensaba arriesgarme de todas formas.
por eso pensaba huir, con la poca sensatez que he adquirido con los años; tras los golpes, me han hecho debil, y vieja para esto, ya el corazón no quiere soportarlo mas, y me suplica que se lo evite, pero qué hago? si después de las conversaciones de adultos serias, vos volvés con las risas, y con el erotismo casual, haciéndome creer que todo tiene tan poca importancia, y que yo puedo manejarlo, como me gustaría no decepcionarte querido amigo de instantes, pero así como le huyo a algunos, me encariño terriblemente rápido con otros, y su repelencia actúa en psicología inversa con una asombrosa rapidez.
pero como usted me dice, las ganas, las ganas enferman, y la curiosidad también, no quiero encontrármelo luego en la calle, y arrepentirme cada vez que cierre los ojos para dormir. por eso estoy esperando; tener la cabeza distraída, que no me traicione el pensamiento como cuando lo recordaba con el mar, y los perritos playeros, y veía en la noche estrellada la forma de sus lunares. estoy esperando, pensarlo, sin verlo, para luego poder verlo, sin que importe tanto, y entonces, ese día, podré reclamara mi bono de instante. para disfrutarlo, sin arrepentimientos, y completamente satisfecha, porque de todas formas es la única opción que me va a quedar.
Por eso no indago, ni ahondo, ni trato de pensar mucho, ni de imaginármelo en los momentos felices, en las canciones, porque yo sé que ahí no es su lugar. después de todo, creo que si quiero una cama caliente, con niños rodeándome y un perro.
Escribo todo esto, para volverlo a ver después, y darme el consuelo de que pase lo que pase, no estoy así porque no lo sabia, porque si era muy consciente, sólo que simplemente, mi corazón como buen ariano hace lo que se le da la gana así nos joda al resto.
miércoles, 4 de enero de 2012
Dolor - Alfonsina Storni
Quisiera esta tarde divina de octubre
pasear por la orilla lejana del mar;
que la arena de oro, y las aguas verdes,
y los cielos puros me vieran pasar.
Ser alta, soberbia, perfecta, quisiera,
como una romana, para concordar
con las grandes olas, y las rocas muertas
y las anchas playas que ciñen el mar.
Con el paso lento, y los ojos fríos
y la boca muda, dejarme llevar;
ver cómo se rompen las olas azules
contra los granitos y no parpadear;
ver cómo las aves rapaces se comen
los peces pequeños y no despertar;
pensar que pudieran las frágiles barcas
hundirse en las aguas y no suspirar;
ver que se adelanta, la garganta al aire,
el hombre más bello, no desear amar...
Perder la mirada, distraídamente,
perderla y que nunca la vuelva a encontrar:
y, figura erguida, entre cielo y playa,
sentirme el olvido perenne del mar.
sábado, 10 de diciembre de 2011
Working girl
Hace menos de 8 días, pero ya me estoy acostumbrando a vivir con los pies adoloridos, hace tiempo no me veo vestida y arreglada, siempre tengo el pelo mas despeinado que de costumbre, mi vida social está casi muerta; pero me gusta, me gusta esta experiencia, por primera vez sé que es tener una responsabilidad de "adulto" cumplir con un horario, aprender a querer las rutinas un poco y no temerles con esa caprichosa inmadurez.
Sentir que mi cuerpo es tan hermoso y sabio que tan solo con unas horas de sueño se recobra nuevamente para una nueva jornada, sentir la buena energía, contemplar el sol en el paisaje cada día distinto, sentir la brisa, al tiempo que escucho cualquier soundtrack que el azar programe en mi ipod según su sabio criterio.
Me gusta compartir con personas que saben algo de lo que yo poco sé, que me regañan, que me enseñan, que me felicitan, me gusta ser parte de las sonrisas desconocidas, darles satisfacción, satisfacer sus antojos banales.
me gusta sentir que mi trabajo por pequeño que sea lo hago bien, me gusta tratar cada prenda de ropa como si tuviera vida propia porque es hermosa, porque huele tan bien, porque es como tener una parte pequeñita de ese lugar que tanto amo.
Me gusta sentir que me voy entrenando en retórica, que con mis halagos, y mis consejos de moda sacados de mi sentido común y mis experiencias de fashionista aficionada puedo hacer feliz a alguien.
Y sé que llegará mi tiempo también para ser feliz con la trivialidad, todos hablan de ese primer sueldo, no será mucho seguro, pero es mio, sin tener que pedirlo lo gané con cada dolor de pies, con el sudor, con el despeine, con mi esfuerzo y mis ganas por aprender.
No hay nada como fumarse un cigarrillo para disipar el cansancio por hacer cosas de grande.
Sentir que mi cuerpo es tan hermoso y sabio que tan solo con unas horas de sueño se recobra nuevamente para una nueva jornada, sentir la buena energía, contemplar el sol en el paisaje cada día distinto, sentir la brisa, al tiempo que escucho cualquier soundtrack que el azar programe en mi ipod según su sabio criterio.
Me gusta compartir con personas que saben algo de lo que yo poco sé, que me regañan, que me enseñan, que me felicitan, me gusta ser parte de las sonrisas desconocidas, darles satisfacción, satisfacer sus antojos banales.
me gusta sentir que mi trabajo por pequeño que sea lo hago bien, me gusta tratar cada prenda de ropa como si tuviera vida propia porque es hermosa, porque huele tan bien, porque es como tener una parte pequeñita de ese lugar que tanto amo.
Me gusta sentir que me voy entrenando en retórica, que con mis halagos, y mis consejos de moda sacados de mi sentido común y mis experiencias de fashionista aficionada puedo hacer feliz a alguien.
Y sé que llegará mi tiempo también para ser feliz con la trivialidad, todos hablan de ese primer sueldo, no será mucho seguro, pero es mio, sin tener que pedirlo lo gané con cada dolor de pies, con el sudor, con el despeine, con mi esfuerzo y mis ganas por aprender.
No hay nada como fumarse un cigarrillo para disipar el cansancio por hacer cosas de grande.
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